No llevaré poca razón cuando día sí, día también, salen noticias, iniciativas e ideas con respecto a una solución para el Guadalmedina. Sin embargo, hasta el día de hoy, siguen siendo sólo un espejismo.
Quiero comentar con especial ahínco la iniciativa que puso en marcha la fundación Ciedes para darle al Guadalmedina un uso digno, obviamente en tono cómico. Y es que ver una barca por el Guadalmedina, o a gente corriendo por el cauce (y no de la riada ni de los "habitantes" del cauce), o a familias alegremente paseando por un verde camino (¿tan verde como el actual? déjenme que lo dude) sólo me pueden producir carcajadas. ¿Saben lo peor? Que pretenden vendernos la idea de crear un parque fluvial en el cauce.
Me hablan de la idea de un parque fluvial y sólo se me ocurre decirles que miren el estado actual del río. ¿En qué se diferencia de un parque fluvial? ¿Se lo digo? En que hoy los muros nos libran de inundaciones cuando baja el río, porque en cuanto haya una semana de tormenta el parque se va a tomar viento y sus inmediaciones se inundarán irremediablemente. ¿Quién pretende darle un uso ciudadano a un cauce que dos veces al año se llena de agua bajando de forma violentísima? Esto no es Valencia. Allí han sido algo más listos y han desviado el cauce original. Aquí nos quieren endosar un timo de 200 millones de euros para que la cosa se quede como está.
Alguno pensará que si soy tan listo, por qué no aporto ideas. Y lo cierto es que no soy tan listo. No veo una solución real a este gran problema que tenemos. Ni soterrar, ni parque fluvial, ni idea intermedia... ni lo que tenemos hoy en día. Creo que es uno de los problemas más graves que tenemos en la ciudad y creo que no hay una solución que sea definitiva.
